El Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) es una condición del neurodesarrollo que afecta a la forma en que la persona percibe el mundo, procesa la información y se relaciona con los demás. Se habla de «espectro» porque no hay dos personas con TEA iguales: las manifestaciones, necesidades y fortalezas varían enormemente en cada individuo. En logopedia nos centramos en potenciar la comunicación, el lenguaje y la interacción social, ofreciendo vías adaptadas para que la persona pueda expresar sus necesidades, pensamientos y emociones.
Síntomas y signos
Dificultades en la comunicación social: Retraso o ausencia del lenguaje verbal, repetición mecánica (ecolalias).
- Uso del lenguaje no verbal: Dificultad para mantener la mirada, interpretar gestos, expresiones faciales o el tono de voz de los demás.
- Comprensión literal: Desafíos para entender chistes, metáforas, ironías o el doble sentido.
- Intención comunicativa: Dificultad para iniciar o mantener conversaciones bidireccionales, o para compartir intereses con otras personas.
- Procesamiento sensorial y rutinas: Sensibilidad acusada a ruidos o texturas, o una fuerte preferencia por rutinas estructuradas y patrones de conducta repetitivos.
Tratamiento logopédico
Nuestro enfoque se centra en la funcionalidad diaria. Trabajamos mediante:
- Sistemas Alternativos y Aumentativos de Comunicación (SAAC): Implantación y desarrollo de comunicación por pictogramas, gestos o dispositivos digitales cuando el lenguaje verbal es limitado o inexistente.
- Pragmática y habilidades sociales: Entrenamiento en el uso del lenguaje para relacionarse, pedir, negociar, hacer amigos y comprender normas sociales implícitas.
- Flexibilidad y regulación: Estrategias comunicativas para anticipar cambios, expresar malestar y prevenir momentos de sobrecarga emocional.
- Intervención en el entorno: Trabajo conjunto con la familia y la escuela para crear un entorno estructurado, accesible y estimulante en el día a día.




